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Proposición no de Ley en Comisión

Actualizado: 2 jun

Referencia 161/002102 Proposición no de Ley en Comisión (20/02/2007)

VIII Legislatura

161/002102. DS. Congreso de los Diputados Núm. 837 de 29/05/2007

Grupo Parlamentario Socialista del Congreso (161/002102)

Grupo Parlamentario Popular del Congreso (161/002306)

Resultado: Aprobado con modificaciones


Proposición inicial


BOCG. Congreso de los Diputados Núm. D-517 de 06/03/2007


La Mesa de la Cámara, en su reunión del día de hoy, ha adoptado el acuerdo que se indica respecto del asunto de referencia.

(162) Proposición no de Ley ante el Pleno


AUTOR: Grupo Parlamentario Socialista del Congreso.


Solicitud de que su Proposición no de Ley relativa a la creación de una especialidad médica de Urgencias y Emergencias, pase a debatirse en la Comisión de Sanidad y Consumo.


Acuerdo:


Aceptar la declaración de voluntad y disponer su conocimiento por la Comisión de Sanidad y Consumo. Asimismo, dar traslado del acuerdo al Gobierno y al Grupo proponente y publicar en el Boletín Oficial de las Cortes Generales (nuevo núm. de expte. 161/002102).


En ejecución de dicho acuerdo se ordena la publicación de conformidad con el artículo 97 del Reglamento de la Cámara.


Palacio del Congreso de los Diputados, 27 de febrero de 2007. —P. D. El Secretario General del Congreso de los Diputados, Manuel Alba Navarro.


Nota. —La iniciativa de referencia fue publicada en el «BOCG. Congreso de los Diputados», serie D, núm. 367, de 7 de abril de 2006.


La Mesa de la Cámara en su reunión del día de hoy ha acordado admitir a trámite, conforme al artículo 194 del Reglamento, las siguientes Proposiciones no de Ley y considerando que solicitan el debate de las iniciativas en Comisión, disponer su conocimiento por las Comisiones que se indican, dando traslado al Gobierno y publicar en el Boletín Oficial de las Cortes Generales.


En ejecución de dicho acuerdo, se ordena su publicación, de conformidad con el artículo 97 del Reglamento de la Cámara.


Palacio del Congreso de los Diputados, 27 de febrero de 2007. —P. D. El Secretario General del Congreso de los Diputados, Manuel Alba Navarro.


Proposición aprobada


BOCG. Congreso de los Diputados Núm. D-571 de 19/06/2007


La Comisión de Sanidad y Consumo, en su sesión del día 29 de mayo de 2007, ha acordado aprobar las siguientes Proposiciones no de Ley, tramitadas conjuntamente:


— Proposición no de Ley relativa a la creación de una especialidad médica de Urgencias y Emergencias, presentada por el Grupo Parlamentario Socialista del Congreso (núm. expte. 161/002102), publicada en el «BOCG Congreso de los Diputados», serie D, núm. 517, de 6 de marzo de 2007.


— Proposición no de Ley relativa a la creación de una especialidad médica de Urgencias y Emergencias, presentada por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso (núm. expte. 161/002306), publicada en el «BOCG, Congreso de los Diputados», serie D, núm. 556, de 28 de mayo de 2007,

con el siguiente texto:


«El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a:


1. Que, en el marco de las previsiones de la Ley 44/2003 de 21 de noviembre, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, y el Proyecto normativo que debe desarrollar el capítulo III del título II de la mencionada Ley, tome las medidas oportunas para la creación de una especialidad médica de formación troncal en urgencias y emergencias.


2. Que se impulsen y aceleren los trabajos que se vienen realizando a tal fin, en el marco del diálogo de los agentes implicados.


3. Que se establezca algún sistema de reconocimiento de los profesionales que actualmente desempeñan estas tareas en los distintos dispositivos de urgencias.»

Se ordena su publicación de conformidad con lo previsto en el artículo 97 del Reglamento de la Cámara.


Palacio del Congreso de los Diputados, 13 de junio de 2007. —P.D. El Secretario General del Congreso de los Diputados, Manuel Alba Navarro.

Ídem


Intervenciones

DS. Congreso de los Diputados Núm. 837 de 29/05/2007

Ídem 161/002306 (se aprobaron las 2 PNL en la misma sesión)


La señora PRESIDENTA: Pasamos a continuación a debatir de forma acumulada las iniciativas de los puntos 7.o y 8.o, relativas a la creación de una especialidad médica de urgencias y emergencias. Por abreviar el procedimiento, entiendo que solo están presentes en la Cámara dos grupos, por lo cual cada uno de ellos presentará su iniciativa sin que haya dobles intervenciones referidas a posibles tomas de posición respecto a la del otro grupo. Creo que estarán de acuerdo con que el debate se haga de esta manera. Presentada y publicada con anterioridad la iniciativa del Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra para defenderla el diputado señor Fidalgo.


El señor FIDALGO FRANCISCO: Estamos por fin debatiendo la proposición no de ley en torno a la creación de la especialidad médica de urgencias y emergencias, y quiero recordar que es un trámite que empezamos realmente ya hace seis años, cuando el Grupo Parlamentario Socialista presentó, declarando sus intenciones, una pregunta al Gobierno del Partido Popular en cuanto a las intenciones o a la necesidad de crear una especialidad médica de urgencias y emergencias. En aquel momento la respuesta fue negativa por una serie de razones que nosotros obviamente respetamos. Respecto al hecho de que hoy estemos debatiendo precisamente una proposición no de ley del Grupo Parlamentario Socialista a la que luego se acumuló o que fue secundada también por una del Grupo Parlamentario Popular, primero, tememos que celebrarlo, dada la evolución favorable en este sentido del Grupo Parlamentario Popular, lo que nos permite venir hoy a esta sesión parlamentaria, después de largos avatares en esta dinámica parlamentaria, porque recuerdo de que las proposiciones no de ley fueron presentadas para debate en Pleno por la importancia que creímos que tenía esta cuestión. En todo caso tenemos que agradecer y reconocer la paciencia y perseverancia y desde luego el ánimo constructivo de los médicos de urgencias en nuestro país, que a través de sus organizaciones representativas, y concretamente desde sociedades científicas como Semes, han demostrado la capacidad de entendimiento, de diálogo y dedicación, como lo hacen también los más de 5.000 médicos, especialmente hospitalarios, que día a día realizan más de la mitad de los 24 millones de atenciones urgentes de nuestro país, haciéndolo además, según el último barómetro sanitario, muy bien o bastante bien para casi el 80 por ciento de los encuestados, es decir, con una altísima satisfacción. Si a ello añadimos que los profesionales que ejercen las unidades móviles medicalizadas en emergencias, por ejemplo atendiendo a las más de 130.000 víctimas de accidentes de tráfico, tendremos un panorama claro de la importante carga de cuidado de la salud que la sociedad deposita en sus manos y en sus conocimientos, cuando hacen además su trabajo en los momentos que objetiva y subjetivamente son más críticos para los ciudadanos. Por cierto, la Comisión de Seguridad Vial, reunida en este momento, a propuesta del Grupo Parlamentario Socialista está analizando la atención de las víctimas de los accidentes de tráfico mediante la comparencia de diferentes expertos, y en esas comparecencias ya se ha hecho la recomendación de una formación adecuada del personal médico.


Hasta ahora, en nuestros hospitales y servicios de emergencias la formación de urgencias y emergencias se ha realizado en la práctica con una alta dosis autodidáctica más o menos tutelada y partiendo de la reconversión circunstancial, y la mayoría de las veces transitoria, de otros especialistas de distinta vocación. A pesar de ello, más del 60 por ciento de los profesionales siguen siendo médicos generalistas de amplísima experiencia, eso sí, algunos hasta con veinte años, y muchos de ellos afortunadamente ya con plaza en propiedad desde la última OPE. Como se ha visto, el sistema español de atención a la urgencia está bien valorado por los ciudadanos, pero el hecho de que casi el 60 por ciento de las atenciones se efectúe en los hospitales, el 70 por ciento de ellas además a iniciativa propia, y que unos dicen que un tercio, pero se barajan cifras entre el 30 y el 60 por ciento de esos atendidos, no se benefician clínicamente pudiendo haber sido atendidos en otros niveles, nos induce a hacer una reflexión conjunta sobre el sistema. Además, los ciudadanos muestran mil razones diferentes para acudir a los servicios de urgencia hospitalarios, y eso añade una motivación más para hacer una reflexión. En todo caso de entrada parece importante ver cuál ha sido la evolución de la atención primaria, cuál es en la práctica su misión educadora y si ha habido fallos o no en la práctica, pero lo cierto es que le queda un amplísimo campo a la atención primaria y un reto muy importante por delante.


Aun suponiendo que las cosas mejoren, es evidente que los pacientes urgentes más graves requerirán una atención integral cada vez más especializada tanto en las unidades móviles como en los hospitales. Hoy en día el 70 por ciento de los ingresos en los hospitales se realiza por urgencias, y por tanto es muy importante la formación de médicos específicamente para ello en una atención integral urgente, máxime ante el panorama más que ajustado de especialistas de otras áreas. Son necesarios más médicos de familia, más anestesistas y de otras especialidades muy concretas para los próximos años. También es verdad que en la Unión Europea al menos siete países tienen reconocida la especialidad médica de urgencias y emergencias.


Señorías, las urgencias de nuestros hospitales y la atención de emergencias no pueden ser cajones de sastre que se nutran del vaivén fluctuante del mercado de otros especialistas, tampoco habrá médicos generalistas, porque ya no hay médicos generalistas, y el peso asistencial que suponen las urgencias ha de tener asegurada la calidad que los momentos difíciles requieren, que hoy se supone por la experiencia, pero las características laborales, la evolución de las plantillas y la necesaria renovación hacen necesario tomar ya medidas que garanticen dispositivos bien dimensionados, profesionales con plena dedicación, específicamente formados y que tengan los adecuados incentivos laborales que tengan en cuenta las especiales connotaciones de su labor, tan importante socialmente. Recientemente Galicia ha reconocido esas peculiaridades de la atención urgente. Pero otro de los factores claves para esa calidad, como decíamos, y consecuente además con la realidad y la práctica del día a día, es la especialización, y así lo ha entendido nuestro grupo al plantear hace un año, como hemos dicho, la proposición no de ley de que hoy debatimos. La vía de la troncalidad puede satisfacer diferentes visiones y dar los resultados apetecidos en pos de la mejora de la atención a los ciudadanos en el sistema. Este Gobierno así lo ha entendido también, y por eso, de acuerdo con los profesionales, viene desarrollando en continuo diálogo diversos trabajos que incluyen las propuestas de la proposición no de ley del Grupo Popular, que introducen matices y cuestiones adicionales que seguramente tienen que ver con la fecha en que fue presentada la proposición no de ley, pero que ya se vienen desarrollando en el seno del propio ministerio.


Durante esta legislatura de diálogo, ya el año pasado el informe de la Comisión técnica de formación especializada en ciencias de la salud del 21 de marzo de 2006, aprobado por unanimidad en el Pleno de la Comisión de recursos humanos del Sistema Nacional de Salud, por supuesto con la participación de las comunidades autónomas, introducía una serie de conclusiones y recomendaciones que han sido tenidas en cuenta por el ministerio. En este sentido, las actuaciones desarrolladas son, por ejemplo, que tras la propuesta y designación de candidatos por parte de las comunidades autónomas, las sociedades científicas y el Consejo de Colegios Médicos, se procedió a su nombramiento por el Ministerio de Sanidad y Consumo con la finalidad de constituir el grupo de trabajo de urgencias que iniciase la reflexión con los agentes implicados, sociedades científicas, comisiones nacionales, etcétera, así como la elaboración de un documento base para la misma. El 31 de enero de 2007 se constituyó el mencionado grupo, que ha tenido varias reuniones a lo largo de este primer cuatrimestre, y que ha elaborado un documento básico sobre el contenido curricular y competencias que deben adquirir los profesionales y su coincidencia con otras especialidades existentes. El pasado mes de marzo se solicitó a las comisionas nacionales de medicina familiar y comunitaria y medina interna la designación de tres miembros de las mismas con el fin de abordar el análisis conjunto del mencionado documento básico con los representantes del grupo de urgencias. El 17 de mayo reciente se reunió el grupo mixto de expertos de urgencia, medicina interna, y para el 20 de junio está programada una reunión del grupo de trabajo con representantes de la Comisión nacional de medicina familiar y comunitaria para la reflexión y el debate conjunto de las competencias genéricas y comunes. Por lo tanto, se está realizando ya en el ministerio un trabajo fructífero y muy importante, y ahora conviene —y a ello estamos dispuestos y por eso presentamos esta proposición no de ley— el refrendo, el aval y el apoyo parlamentario a la creación de la especialidad troncal de medicina de urgencias y emergencias. Estoy seguro de que a lo largo de la mañana podremos elaborar un texto conjunto transaccionado con el Grupo Parlamentario Popular, porque lo más importante es trasladar el refrendo y apoyo parlamentario de la manera más unánime posible.


La señora PRESIDENTA: Para presentar la iniciativa del Grupo Parlamentario Popular tiene la palabra la diputada señora Velasco.


La señora VELASCO MORILLO: El Grupo Parlamentario Popular presentó en esta Cámara ya hace más de un año una iniciativa relativa a la creación de la especialidad de urgencias y emergencias para su debate en Pleno que posteriormente estamos viendo en esta Comisión de Sanidad y Consumo. Señorías, muchas han sido las iniciativas parlamentarias que ha planteado mi grupo para conocer las medidas que estaba llevando a cabo el Gobierno sobre la creación de una nueva especialidad en medicina, la de urgencias y emergencias, porque así nos lo demandaban los profesionales que trabajan en los servicios de urgencia y emergencias del Sistema Nacional de Salud que, como muy bien decía el diputado señor Fidalgo, son más de 5.000 profesionales, y si ponemos como ejemplo mi comunidad autónoma, Castilla y León, son más de 400 los médicos que trabajan en urgencias y emergencias en esta comunidad.


Recientemente hemos leído en algún medio de comunicación noticias y artículos que recogían la situación de los servicios de urgencia, de los profesionales sanitarios que trabajan en ellos y de la percepción que tienen los ciudadanos sobre dichos servicios en el Sistema Nacional de Salud, y reflejaban también los cambios que ha experimentado la atención sanitaria prestada no solo por el número de personas atendidas sino también por la calidad de la asistencia, y demandaban cambios organizativos de nuevas estructuras capaces de ofrecer respuestas sanitarias adecuadas y adaptadas a las necesidades del momento. Pero estas adaptaciones a la demanda asistencial urgente se han hecho de una forma muy desigual en las distintas comunidades autónomas, a la par que una serie de profesionales se fueron dedicando a ella de una manera específica y exclusiva.


El Real Decreto 866/2005, de 20 de julio, establece la creación de la categoría y modalidad de médicos de urgencias hospitalarias y en su articulado se definen las funciones, jornadas, régimen retributivo, sistema de selección y se crea en el ámbito del entonces Insalud, es decir, en diez comunidades autónomas, Asturias, Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, La Rioja, Madrid, Murcia, la categoría estatutaria del médico de urgencias hospitalaria y también se establece esta categoría en las comunidades autónomas de Galicia, Canarias y Comunidad Valenciana mediante decretos autonómicos con rasgos prácticamente idénticos a la categoría creada por el Insalud. Pero esos decretos no aseguran la formación específica de los profesionales sanitarios en la asistencia urgente, que provienen de otras especialidades con un lógico déficit formativo y una situación de transitoriedad en el ámbito de las urgencias. Esto impide una mejora en la organización funcional de los servicios de urgencia, y al no disponer de un servicio docente acreditado no se garantizará un mínimo de calidad asistencial tanto para el ciudadano como para el profesional en formación, siendo la atención de urgencias un nivel de asistencia esencial en un sistema sanitario moderno y que debe garantizar un atención de calidad prestada por profesionales que específicamente y a tiempo completo aborden de una manera integral al paciente. Para un más eficaz funcionamiento de dicho nivel resulta necesario crear la especialidad de urgencias y emergencias, así se garantizaría la mejora de la atención urgente de una forma uniforme, regulada y avalada institucionalmente desde el mismo momento de la incorporación del profesional a su puesto de trabajo. Vaya por delante mi felicitación por la organización del trabajo que vienen desarrollando, a falta de estos criterios reglados, todos los profesionales que trabajan en los centros de urgencias y emergencias del Sistema Nacional de Salud.


Muchos han sido, como decía el diputado Fidalgo, los debates que se han planteado sobre la conveniencia o no de que se cree la especialidad, por eso desde mi grupo parlamentario creemos que es importante la participación de todas las especialidades ya creadas —y felicito que se esté haciendo así por parte del Gobierno—, que vayan a formar parte de una misma troncalidad, como puede ser la de familia, internistas e intensivistas, pero se debería abordar el desarrollo de las troncalidades desde un ámbito global y no por partes, porque ahora estamos ante el desarrollo de una especialidad nueva, como puede ser la de urgencias. Como se define la LOPS, deberemos desarrollar desde una forma global todo lo que se refiere a nuestras especialidades en ciencias de la salud para definir cuáles van a ser las troncalidades y adaptarnos a la ley. Pero vayan por delante las felicitaciones por los trabajos que, aunque no de forma global, sino parcial, se están desarrollando respecto a definir esa troncalidad. Espero que posteriores trabajos no afecten a posibles y futuros desarrollos de próximas troncalidades.


Como también se ha dicho aquí, este no es un debate nuevo, desde el Grupo Parlamentario Popular incluso cuando estábamos en el Gobierno ya se abordaba y se planteaba la posibilidad de crear dicha especialidad porque, repito, es permanente la insistencia de los profesionales y sociedades como Semes de que esta especialidad sea una realidad. Pero debemos felicitarnos porque en la Comisión técnica de formación especializada en ciencias de la salud, en su reunión del día 10 de marzo del 2005, se acordó la creación del grupo de trabajo específico que aborde la necesidad, oportunidad y conveniencia de crear la especialidad de urgencias y emergencias. Desde que se decide crear ese grupo de trabajo han sido permanentes las alusiones y los apoyos de las comunidades autónomas para que se cree dicha especialidad y se han desarrollado múltiples reuniones en ese sentido. Pero nosotros, independientemente de valorar lo que allí se está haciendo, queremos insistir en temas específicos que están a la vez relacionados con lo que debe ser el desarrollo de cualquier especialidad, y más en el caso de una nueva. Estoy hablando de la creación de la Comisión nacional de la especialidad, que entendemos que debe ir a la par de que se defina crear dicha especialidad y en la que se establezca la aprobación del programa formativo y se haga un trabajo serio respecto al Ministerio de Educación y Cultura y al Ministerio de Sanidad y Consumo para abordar cuál deber ser el programa formativo y todos los aspectos que deba incluir dicha especialidad. Dada la presencia de los médicos de urgencias, es oportuno que se incorporen criterios comunes de troncalidad, como ya se ha dicho antes, respecto no solo a esta especialidad, pues ya está definidos cuáles deberían ser o cuáles son previsiblemente las especialidades que se van a ver afectadas en ese tronco común, sino que este debate previo sirva para una abordaje global del desarrollo de todas las troncalidades. También nos parece oportuno que haya un reconocimiento o un proceso de homologación, podríamos llamarlo de cualquier forma, respecto a los profesionales que ya están ejerciendo, algunos de los cuales, como ya se ha dicho aquí, llevan más de veinte años trabajando en los servicios de urgencias. Para nosotros es fundamental que haya un reconocimiento, por un lado, de los que van a acceder al sistema a través de vía MIR de esa nueva especialidad, y por otro lado un reconocimiento para los que ya vienen ejerciendo en el Sistema Nacional de Salud, sobre todo en un momento en el que las necesidades de profesionales son acuciantes, por lo que definir claramente estos apartados puede servir de motivación para que los profesionales trabajen donde realmente consideren más oportuno. Por eso instamos al Gobierno a que desarrolle el articulado del capítulo I del título II de la Ley de ordenación de las profesiones sanitarias respecto a la especialidad de urgencias y emergencias, a toda su formación, en lo que coincidimos con el Grupo Parlamentario Socialista, y desde luego nos parece oportuno, y así lo hemos reflejado, que queden claros los procesos de diálogo y de consenso con todas las especialidades que van a formar parte de este tronco común. Como consecuencia del debate que ya está planteado, se creará la especialidad que sea conveniente, y debe haber acuerdo para los procesos de integración o de homologación respecto a la especialidad de aquellos profesionales que vienen trabajando en los servicios de urgencias y emergencias.


Como muy bien adelantaba el diputado señor Fidalgo, el Grupo Parlamentario Popular está en condiciones de llegar a una transaccional, que acercaremos a la Mesa, con el objetivo de aportar desde esta Comisión y desde los grupos parlamentarios algo positivo en la nueva especialidad de urgencias y emergencias para todos los profesionales. Ahora estamos hablando de los profesionales médicos, pero habrá que abordar qué pasa con la enfermería, y así conseguir una atención integral en beneficio no solo de los usuarios sino también de los profesionales que trabajan en estos servicios.


La señora PRESIDENTA: Me gustaría que los intervientes de las dos formaciones políticas, puesto que se trata de dos proposiciones no de ley, indicaran ya desde ahora, o si no para el momento de la votación, si se va a votar algún texto conjunto ya que perfectamente podría llegarse a un acuerdo a pesar de no haberse presentado enmiendas, o quieren que sean objeto de votación separada los dos, puesto que contradictorios no son, son distintos pero no contradictorios.


El señor FIDALGO FRANCISCO: Señora presidenta, hemos llegado a un acuerdo en una redacción transaccional que recoge básicamente las aspiraciones tanto de la proposición inicial del Grupo Socialista como de algunas matizaciones del Grupo Parlamentario Popular, y se la haremos llegar a la Mesa.


La señora PRESIDENTA: Señora Velasco, ¿está usted conforme?


La señora VELASCO MORILLO: Sí, estamos de acuerdo.


Votación

Ídem 161/002306 (se aprobaron las 2 PNL en la misma sesión)


Votamos ahora los puntos 7.o y 8.o, dos iniciativas relativas a la creación de la especialidad médica de urgencias y emergencias que han sido objeto de acercamiento entre los grupos proponentes, el Popular y el Socialista, y lo que someterá a votación es lo siguiente: 1. En el marco de las previsiones de la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias, y en el proyecto normativo que debe desarrollar el capítulo III del título II de la mencionada ley, tome las medidas oportunas para la creación de una especialidad médica de formación troncal en urgencias y emergencias. 2. Que se impulsen y aceleren los trabajos que se vienen realizando a tal fin en el marco del diálogo con los agentes implicados. 3. Que se establezca algún sistema de reconocimiento de los profesionales que actualmente desempeñan estas tareas en los distintos dispositivos de urgencias.


Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos a favor, 36; abstenciones, una.



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